19 noviembre 2015

El prana y el pranayama



De acuerdo a l filosofía yogui, el universo esta compuesto por akasa y prana
Akasa es omnipresente y estático, mientras el prana es la fuerza o energía que le da forma.

El akasa y el prana son principios sutiles y no son percibidos por los sentidos sino por sus manifestaciones.

En la tierra esta energía se manifiesta como electricidad, magnetismo, gravedad, etc., el akasa se manifiesta en todas las cosas, desde el sol, hasta el aire.

En el hombre se manifiesta como la energía vital, corriente nerviosa y la fuerza del pensamiento.

Pranayama es el control del prana, esa fuerza que mueve el universo.

Esta energía y el control de la misma es lo que produce los llamados milagros. No son fenómenos paranormales sino normales, el desconocimiento del prana y su uso hace que parezcan fenómenos extraordinarios o increíbles.

El que alcanza el control del prana tiene el control de su cuerpo y mente y de todos las manifestaciones físicas y mentales.

El pranayama es el control del prana, consta de una serie de ejercicios respiratorios que nos permiten controlar la energía vital de nuestro propio cuerpo que es lo mas cercano a nosotros.

Los sanadores por la mente están usando los principios del pranayama en forma inconsciente.

El yogui utiliza las prácticas de pranayama para sutilizar su mente y alcanzar la superconsciencia, o estado de samadhi.

Samadhi es un estado de perfecta concentración y paz mental en donde el yogui alcanzo el silencio mental y los pensamientos y deseos ya no lo controlan.

Alcanzamos la perfección en el yoga cuando superamos el ego y podemos ver el mundo tal cual es, sin juzgar, aceptando la vida sin resistencia.

Por el movimiento constante del prana, nada en el universo es estático, todo cambia permanentemente. La materia se concreta, se degrada y se desintegra todo el tiempo.

Pero en el trasfondo, interpenetrandolo todo, esta el Ser, que es UNO.


30 octubre 2015

El desapego, una herramienta para la paz



El desapego es una actitud frente al ego.

El egoísmo nos impulsa cuando necesitamos poseer objetos, personas o ideas, fomentando el fanatismo, la violencia, y el sufrimiento.

La renuncia es la mayor arma que tenemos para enfrentarnos al mundo y sus atracciones con éxito, considerando éxito el vivir en paz y felicidad.

Esta renuncia no significa vivir en la pobreza, sino no apegarse a los objetos, a los pensamientos y a los afectos.

Disfrutar de los objetos sin necesitad de poseerlos, soltar, dejarlos ir, disfrutarlos sin esperar nada mas.

También nos apegamos a las personas, a los afectos. Ser desapegado no es ser indiferente ya que la base del universo es el amor, pero amor desapegado, sin posesión del objeto de nuestro amor ya que el amor es parte de nosotros mismos y de todo lo que existe.

El apego del ego a la mente se manifiesta en la necesidad de tener razón, en el pensamiento compulsivo, ese dialogo mental que todo el tiempo nos dice que le gusta y que le disgusta, en una búsqueda permanente de placer tratando de repetir la experiencia placentera y rechazando la que le desagrada.

Desapego de las cualidades, de la atracción y el rechazo, de la necesidad de juzgar.

Los sentidos nos empujan a la persecución de los deseos, cuando somos capaces de observar el deseo, ser testigo de los pensamientos que lo provocan, ser consciente de las sensaciones que producen y las reacciones que estimula y promueve.

Cuando logramos permanecer como observadores de la mente, de los pensamientos sin identificarnos con ellos, alcanzamos discernimiento y sabiduría.

Cuando renunciamos a tener razón, a juzgar, a perseguir el placer, alcanzamos una paz interior que nos permite percibir al ser y vivir en la verdadera dicha.

28 octubre 2015

3 fundamentos básicos para ser vegetariano


Fundamento ético:

Uno de los principios del yoga es Ahimsa, palabra sanscrita que significa no dañar. Cuando hablamos de no dañar incluye actos, palabras y pensamientos, es uno de los principios de yama, las abstenciones de los 8 pasos del yoga de Patanjali.

El matar seres sintientes para alimentarnos es un acto que produce karma, esto significa que aunque nosotros mismos no los matemos, el comerlos promueve su muerte.

Los animarles son seres en un estado de evolución anterior al nuestro y están a nuestro cuidado y responsabilidad, alimentarnos de ellos es un abuso de poder.


Fundamento físico:

El aparato digestivo del hombre es similar al de los mamíferos que comen pasto y vegetales.

Esto es porque tienen un intestino largo, para asimilar la celulosa presente en los vegetales. Este mismo intestino largo digiriendo carne, produce putrefacción, ya que la carne tiene muchos elementos tóxicos que desechar, los que tenia el animal en el momento de morir sin digerir.

Los animales carnívoros tienen un intestino mas corto para desechar los elementos tóxicos mas rápido.

Esto produce infinitos inconvenientes en la salud de los humanos carnívoros.

Los problemas de salud provocados por la carne en los seres humanos son incontables:

  • Aumento del colesterol y triglicéridos, con las consecuencias de esto, como los problemas cardiacos y cerebro vasculares.
  • El aumento del ácido úrico, produce reumatismo, artritis, gota y uremia.
  • Acidifica el organismo, esto es que el organismo tiene un PH acido que es notoriamente tóxico. Produce envejecimiento precoz y aumenta la probabilidad de padecer cáncer.
  • Los vegetales, frutas, verduras, legumbres, semillas se digieren rápidamente y tienen un efecto alcalino en el cuerpo, esto significa que lo desintoxican, lo curan y rejuvenecen.


Fundamento espiritual:

La carne tiene una vibración rajásica, esto es una vibración que genera pensamientos de acción y violencia, irritabilidad y deseo sexual.

El animal es asesinado en une estado de angustia y estrés que queda registrado en la carne como toxinas y también a nivel energético.

Todo esto es contrario al estado que busca el practicante de yoga y meditación.

Los vegetales tienen mayor cantidad de prana o energía vital que el ser incorpora el comerlos produciendo estados mentales mas pacíficos, serenos, firmes y creativos favoreciendo la concentración y la contemplación.

26 octubre 2015

El automasaje después de las asanas


    La práctica del automasaje después de las asanas es muy beneficioso para la salud física y energética.

    Desde el punto de vista físico, estimula las glándulas sebáceas de la superficie de la piel para que segregue sus aceites naturales y así la revitalicen y nutran naturalmente.

    El masaje también estimula las terminaciones nerviosas de la superficie cutánea estimulando el sistema nervioso, relajando las tensiones, estimulando la circulación sanguínea, mejora la circulación de la linfa en el cuerpo, que es un fluido que se encarga de transportar los residuos del cuerpo para ser eliminados y así purificar la sangre.

    El automasaje también es una caricia energética que suaviza el cuerpo pránico y ayuda a que penetren en el cuerpo físico las energías trabajadas durante las asanas.

    El masaje por el cuerpo se completa con el masaje de los pies, donde tenemos terminaciones nerviosas de todo el organismo, estimulando y equilibrando la energía de los órganos internos.


    Es importante durante el automasaje visualizar el interior de nuestro cuerpo acompañando el movimiento de las manos sobre la piel de las distintas partes.

    Luego del automasaje estamos listos para la relajación en postura de shabasana.

    Desarrollo:

    1. Friccionamos las manos llevando energía nueva a nuestras manos.

    1. Ahuecándolas las llevamos sobre la cuenca de los ojos llevando toda esa energía a nuestros ojos.

    1. Friccionamos nuevamente las manos y nos hacemos un suave masaje por la cara, masajeando la nariz y las mejillas, arriba y debajo de los labios, la frente, cando la energía sobrante como si nos sacudiéramos agua.

    1. Friccionamos las manos y nos hacemos un masaje circular con la yema de los dedos en el cuero cabelludo.

    1. Friccionamos las manos nuevamente y nos masajeamos bajo el mentón, los ganglios, las orejas.

    1. Nos masajeamos el cuello, los hombros, deteniéndonos en el lugar que sintamos dolor haciendo un masajito circular con los dedos.

    1. Bajamos por los brazos en forma circular hasta llegar a las manos.

    1. Sacamos la energía sobrante por los dedos, estirándolos suavemente uno por uno y escurriendo la energía como si fuera agua.

    1. Nos masajeamos las axilas, bajamos por el costado del cuerpo hasta llegar a la cintura.

    1. Nos masajeamos el pecho y el abdomen sacando la energía sobrante.

    1. Nos masajeamos las espalda, desde donde llegamos hasta la cola, sacando la energía sobrante.

    1. Nos masajeamos las piernas, desde la ingle, bajamos por el muslo hasta la rodilla, nos detenemos en la rodilla con un masaje circular, bajamos por el muslo hasta el pie.

    1. Flexionamos el pie hacia adelante y hacia atrás, y nos masajeamos la planta con los pulgares. Nos masajeamos los deditos, uno a uno.

    1. Haciendo puchitos con los dedos nos hacemos unos piquetitos en las plantas, nos damos tres palmaditas y pasamos a la relajación.



23 octubre 2015

El Karma o la consecuencia de nuestros actos



Karma es una palabra sanscrita que significa acción. Cuando hablamos de acción también incluye el pensamiento. De acuerdo a la filosofía yogui el pensamiento y el deseo son considerados  acción y también genera karma.

Toda acción, palabra, deseo o pensamiento genera un efecto, igual que en la física, de igual fuerza y en sentido contrario que la compensa.

También podemos pensarlo como las consecuencias de nuestros actos, solo que en la filosofía hindú esto se extiende mas allá de esta encarnación, generando efectos en las encarnaciones siguientes.

Cuando se trata de pensamientos y deseos, genera en las siguientes encarnaciones tendencias de nuestra personalidad, gustos y deseos que van a generar una personalidad, que a su vez va a marcar nuestro destino.

El sentido de la vida, de acuerdo a esta filosofía, es el desarrollo de la sabiduría.

La forma de enseñarnos que la vida , que es conciencia y energía, utiliza es el aprendizaje a través de la experiencia, prueba y error una y otra vez hasta que sepamos utilizar la vida con responsabilidad y sabiduría.

De esa manera nos liberamos de cada una de las situaciones/aprendizaje que se nos presentan.

Somos uno con la conciencia cósmica donde están todas las respuestas.

Cuando vamos liberándonos de la personalidad que nos condiciona a actuar de determinada manera, y que oculta el conocimiento que se halla en el Ser, descubrimos la respuesta correcta.

Esta liberación es gradual, como lo es el aprendizaje y la elevación de nuestra conciencia, que cada vez esta mas expandida y en contacto con la conciencia cósmica.

Es nuestra la responsabilidad de crear un destino dándole un sentido elevado que corresponda con el conocimiento que vinimos a buscar.

No solo debemos ocuparnos de librarnos del karma pasado, sino también de no generar nuevo karma que condicione nuestro futuro.

Las prácticas espirituales del yoga, la sadhana, la meditación y los ocho pasos del yoga de Patanjali pueden ser la guía para construir un nuevo camino para alcanzar la liberación de la reencarnación.